Lucha por un Humano

By: Josiel Loya Ontiveros

Esta historia es la historia de un solo niño que pelea en una escuela en donde el lenguaje inglés es un mundo de tortura para su educación. -Could you spell your name?- yo le pregunté a Walter -¿Cómo?- Me preguntó Walter López con cara de confundido. López es un niño que vino del Salvador a Grandview y comenzó en el grado nueve aprendiendo inglés desde su primer día en la escuela.

¿Me puedes deletrear tu nombre?, le pregunté en español.

Walter López me dijo su nombre y luego le pregunté cuál lenguaje fue su lengua materna. Esto era muy claro para mí, pero todavía era cosa de saber sobre López.

López dijo, “Español”. Después, le pregunté de dónde venía. “Vengo del El Salvador” -dijo López- ¿Cómo están tus clases? Continué mi conversación con López.

Las clases de álgebra  y, especialmente la clase de inglés, es una tortura enorme que le genera a López mucho estrés.

Para López es un poco difícil mantener sus notas y también se le dificulta explicarse.

López dijo que la clase de álgebra le cuesta mucho porque no entiende el “movimiento” del problema, y es muy difficil para que él se pueda comunicar con la maestra.

Hablando sobre la dificultad para López en explicarse con la maestra, la única manera de explicarse con la maestra son las señas.

López dijo, “ Yo no les puedo explicar, yo nada más les [señaló]”.

Por esta falta de comunicación con las maestras, Lopéz también duda que los niños de la escuela lo entienden cuando él habla con ellos.

¿Tú crees que todos los estudiantes que asisten a la escuela, como tus amigos, te entienden bien? Le pregunté yo. López respondió “No sé”.

Después de escuchar esto le pregunté yo a López, si quería que la escuela o los profesores pudieran hacer algo por la gente que habla otro lenguaje.

“Si estaría bien, porque así me pueden ayudar más.” López dijo. ”[Pueden] poner más atención a las personas que no pueden hablar inglés”.

La última pregunta que le pregunté a López, fue si él tenía que luchar con estas dificultades cada día. La respuesta de López fue que, sí tenía que luchar cada día con estos mismos problemas tanto en su educación, como en su vida cotidiana.

Me dio lástima por él. Pero también sentí lástima por las  otras personas en la escuela que también hablaban en otra lengua diferente al inglés. Ellos también luchan por su educación cada día, y a veces esto puede llevar a abandonar la escuela por el estrés. Esto es algo que la escuela pueda  revisar y mejorar para que la educación de los niños que hablan otra lengua pueda tener mejor éxito en la escuela y el futuro de ellos.

1 comment

  1. JUST A ROUGH TRANSLATION 16 May, 2019 at 08:43 Reply

    FIGHT FOR A HUMAN

    This story is the story of a single child who fights in a school where the English language is a world of torture for their education. -Could you spell your name? – I asked Walter – How? – Walter Lopez asked me with a confused face. Lopez is a child who came from El Salvador to Grandview and started in grade nine learning English from his first day at school.

    Can you spell your name? I asked in Spanish.

    Walter Lopez told me his name and then I asked him which language was his mother tongue. This was very clear to me, but it was still a matter of knowing about Lopez.

    Lopez said, “Spanish.” Afterward, I asked him where he came from. “I come from El Salvador” -Lopez said- How are your classes? I continued my conversation with Lopez.
    The algebra classes, and especially the English class, is huge torture that generates a lot of stress for López.

    For López, it is a little difficult to keep his grades and it is also difficult for him to explain himself.

    Lopez said that the algebra class costs him a lot because he does not understand the “movement” of the problem, and it is very difficult for him to communicate with the teacher.

    Speaking about the difficulty for Lopez to explain to the teacher, the only way to explain to the teacher is the signs.

    Lopez said, “I can not explain to you, I just pointed [them].”

    Because of this lack of communication with the teachers, Lopéz also doubts that the children of the school understand him when he talks to them.
    Do you think that all students who attend school, like your friends, understand you well? I asked him. Lopez replied, “I do not know”.

    After listening to this I asked Lopez if he wanted the school or teachers to do something for people who speak another language.

    “It would be fine because that way they can help me more,” Lopez said. “[They can] pay more attention to people who can not speak English.”

    The last question I asked Lopez was if he had to fight with these difficulties every day. Lopez’s response was that, yes, he had to struggle with these same problems every day, both in his education and in his daily life.

    I felt sorry for him. But I also felt sorry for the other people in the school who also spoke in a language other than English. They also fight for their education every day, and sometimes this can lead to leaving school because of stress. This is something that the school can review and improve so that the education of children who speak another language can be more successful in school and their future.

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